DÚO SOPRANO O TENOR – PIANO
Ideal para las ceremonias muy íntimas, en lugares pequeños como las ermitas, con apenas una veintena de invitados. También es recomendable para las frías bodas en los juzgados, dándole un poco de calidez.
DÚO DE CUERDA Ofrece múltiples posibilidades, adaptándose al tipo de repertorio y las preferencias de los clientes: dos violines (la formación más alegre), violín y viola (la más cálida), violín y violonchelo (la más romántica).
TRÍO DE CUERDA Pudiendo elegir entre la formación dos violines y violonchelo (sonoridad brillante) o violín, viola y violonchelo (sonoridad profunda), este grupo instrumental funciona igual de bien en ceremonias religiosas como civiles.
TRÍO DE CUERDA Y PIANO
Formado por violín, violonchelo y piano o dos violines y piano, es la formación ideal para los amantes del piano; ya que, a la majestuosidad de este instrumento se suma la suavidad de la cuerda.
TRÍO DE CUERDA – PIANO – VOZ Violín, piano y cantante es una formación llena de color, más apropiada para las ceremonias sacras, por la belleza del repertorio religioso que existe para este grupo de instrumentos.
CUARTETO DE CUERDA La formación más completa: 2 violines, viola y violonchelo; cuatro instrumentos en perfecta compenetración. Desde la época del clasicismo, no ha habido compositor que no haya escrito alguna obra para esta formación; por eso tiene un repertorio tan rico y amplio.
TRÍO DE CUERDA – VOZ Donde los instrumentos acompañan y abrigan la voz principal; el resultado es de una gran sentimentalidad. Hará que una ceremonia con muchos invitados se convierta en un evento muy íntimo.
QUINTETO DE CUERDA Formado por tres violines, viola y violonchelo; posee una gran brillantez y majestuosidad. Una boda con esta formación será difícil de borrar de la memoria. Ideal para iglesias muy grandes o situadas en lugares con mucha contaminación acústica, como el centro de las ciudades. También es recomendable para bodas civiles en grandes espacios abiertos como parques y jardines.
CUARTETO DE CUERDA – VOZ
Para grandes amantes de la música: unir la combinación más equilibrada de instrumentos con la dulzura de la voz. El resultado es una formación de gran majestuosidad para los momentos de la ceremonia que lo precisan como la entrada y salida de los novios; y de textura cálida y sedosa en otros, como por ejemplo el momento en que los novios se prometen amor eterno.